Entradas

A CIEGAS

  A CIEGAS - TREEHOUSE Desperté feliz viendo la ventana, el calor de las siete nos abraza, y tu rostro ilumina en mi almohada. Eso es lo que quiero ver hasta mañana. No, no se disfraza el amor. No, despeinado el amor. No, con arrugas el amor, con ojeras y lento, así es el amor. Pero hoy yo dudo si fue un sueño. (Suspiro) Y esto es porque… Hoy tengo miedo a estar solo, que mientras duermo te vayas lento, que la mirada que me dio besos sea un parpadeo que no merezco. Supongo que soy yo el que cega la vista. Supongo que soy yo el que a ciegas se oculta. Supongo que eres tú quien confía en mí, pero hoy yo quiero ser el que confíe en ti. Fuegos artificiales a la vista, tú sabes qué me gusta y tienes la cena lista. Te esfuerzas por correr para verme, y tu pancita te duele los jueves. No, no se disfraza el amor. No, es bien bonito el amor. No, el que acompaña es amor, intolerante a los lácteos, así es el amor. Pero ¿por qué yo dudo si fue un sueño?...

NIMBUS

  NIMBUS ¿Hola? ¿Cómo estás? ¿Sabes? Desde el otro día no dejo de pensar que nuestro amor no es casualidad. Sí, me he sentido raro, pero me alegra decir que me siento raro contigo. Las nubes son ciegas, no ven cuando están tras de ti, pero nunca se alejan, una imagen dejan en ti. Es así, el amor no se aleja. Es sutil y a veces apendeja. Y qué mejor que contigo para apendejarse y usar tu pecho de abrigo cuando se hace tarde. Es así, una flecha que entera va a su fin y aterriza dentro de ti. Y esta nube es tan buena, que me habló de ti y me dijo: “Aquí es con quien yo te uní”. Bendíceme, que esta noche es de dos, pues la tormenta por fin cesó. Te apareciste de repente en mí, Nimbus, y señalaste dónde ser feliz. Abriste bien cuando escuché, pues mis sentidos estaban bien. Más claro no pudo ser, oro, que olfateaste el amor, Nimbus. Ve y bendice otro amor, Nimbus. Mágico el viento que entre piedras humeó, un buen aullido que entre risas escuch...