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Mostrando las entradas etiquetadas como Private Girl

PRIVATE GIRL - TOXICITRY (DIRECTOR'S CUT)

  CAPÍTULO V: TOXICITRY (DIRECTOR’S CUT) En una calle desolada, camina una mujer rubia vistiendo una gabardina café que le llega hasta los tobillos, ajustada con un cinturón a la altura de la cintura. De lejos parecía que flotaba debido a los stilettos de aguja marca Louboutin que vestía. El famoso modelo de suela roja y color vino era el único objeto que parecía en movimiento. El cabello de largo hasta la cintura tenía un peinado voluminoso, crepé a los costados y hacia arriba formaban un copete y decoraciones en rulos que la hacían lucir como una súper modelo de los sesenta. La chica parecía esconder algo en el abrigo y, no fue hasta que encontró a dos sujetos fumando en la calle que decidió llevarse una mano en la cintura y la otra hacia su frente para cubrir la luz del faro urbano que le iluminaba. —¿Está perdida, señorita? —preguntó uno de los hombres mientras se llevaba el cigarro a la comisura de los labios para incrementar su “encanto masculino”. A pesar del llamado del hom...

PRIVATE GIRL - TOO PERSONAL

  CAPÍTULO VI: TOO PERSONAL —Mi vida es una mierda. —También la mía. —Ah, ¿sí? Dime seis razones por las que piensas que tu vida es una mierda y yo te daré las mismas, más una. —Comencemos, entonces, recién conocido desconocido. La primera razón por la que la vida de Genevieve es una mierda se debe a las apariencias. ¿Quién podría pensar que una chica de 18 sería perfecta? Bueno, cuando tienes la genética popular entre los sectores de tu edad, puede ser una maldición.  La madre de Genevieve pasaba diez horas del día viéndose al espejo y las otras catorce soñando con qué le hubiera gustado usar de joven para explotar aún más su belleza, darle clic a comprar y esperar la fecha de entrega para entregárselo a su hija y que lo vistiera por ella. El día que su hija le comentó que le gustaba el rock, pensó que era el fin del mundo. —Vas a terminar pintándote el cabello de negro y oliendo a aceite de motocicleta —le decía, pensando en las probabilidades que tendría de volverse...

PRIVATE GIRL - STARDUST CANYON

 PRIVATE GIRL CAPÍTULO V: STARDUST CANYON Dylan, en realidad, tiene 23 años. Su apariencia torpe y descuidada se debe a la agitada y ocupada transición que sacudió su tranquila rutina: despertarse a las seis de la mañana, hacer ejercicio hasta las nueve, trabajar de diez a seis de la tarde en la tienda de su madre, preparar su comida para el día siguiente y una hora de ver su serie favorita.  —Tengo dos boletos para el festival de verano. «Nunca he ido a un concierto. —Pensó Dylan—. ¿No se supone que el sábado es mi día libre?».  —No me hagas esa cara, Dylan, tiene 23 años que no te das un día libre. Además, ya hay alguien atendiendo la tienda de tu madre, ¿no? Sí, ya había alguien que atendiera la tienda de su madre, pero dejar la comodidad de su casa y su distancia conveniente al gimnasio era algo que le conflictuaba de manera incesante. Su amigo quería sacarlo de su casa, su rutina, su tragedia y ver qué podría pasar con su vida. —No puedes estar encerrado tanto, herma...